¿Buscas el gesto más suave y protector para la primera piel del mundo? La crema facial de caléndula de Weleda no es solo un hidratante; es un abrazo protector, inspirado en la naturaleza y desarrollado junto a matronas. Una fórmula que cuida con delicadeza extrema, forjada con el saber hacer de la marca líder en cuidado del bebé en Alemania.
Su alma es la caléndula ecológica, cultivada durante más de ochenta años en los propios jardines biodinámicos de Weleda en Alemania. Su extracto, conocido por sus propiedades calmantes y reparadoras, envuelve la delicada piel del rostro como una manta protectora. Este cuidado se potencia con la lanolina, la cera de abeja y el aceite de almendras dulces ecológico, ingredientes que forman un manto natural que nutre en profundidad, protege de las agresiones externas como el frío o el viento y evita la pérdida de humedad, dejando la piel increíblemente suave y aterciopelada.
Su textura, fácilmente absorbible y no grasa, la hace ideal para el cuidado diario del rostro y las manos del bebé. Su fórmula está libre de perfume sintético, parabenos, colorantes y conservantes agresivos. Ha sido dermatológicamente testada y es adecuada incluso para las pieles más sensibles y frágiles, incluyendo la de los recién nacidos. Además, es un producto certificado natural por NATRUE y no testado en animales.
Elige la confianza de generaciones. Aplica una pequeña cantidad cada día sobre la cara limpia y seca de tu bebé. Confía en la crema que no solo hidrata, sino que calma, protege y respeta la piel en su desarrollo más temprano, con el compromiso ecológico y la pureza que solo la sabiduría de la naturaleza puede ofrecer.