Olvídate de la tiranía de la acetona. Este no es un disolvente cualquiera; es un ritual de cuidado en agua y aceite, un pacto de respeto entre tus manos y la belleza más limpia. Un agua que no grita con olores agresivos, sino que susurra con la calma de un jardín de rosas.
Su misión es doble y perfecta: despedir con suavidad el esmalte más rebelde mientras envuelve tus uñas y cutículas en un velo de hidratación profunda. No las deja desnudas y frágiles, sino cuidadas, nutridas y preparadas. La clave está en su alma 100% de origen natural, donde los solventes de caña de azúcar, trigo y maíz se unen al poder del aceite de rosa mosqueta y el agua floral de rosa.
Sin acetona. Sin olor. Sin acetato de etilo. Sin compromisos. Es la certeza de una fórmula vegana, "12 Free" y cruelty-free, que limpia de forma segura dejando tras de sí solo bienestar y un delicado rastro floral. Porque cada gesto de belleza debe ser un acto de cuidado consciente.
Deja que la hidratación y la rosa tomen el mando.